Labidochromis caeruleus orange

(Código: 1027)

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Labidochromis caeruleus orangeOrden: Perciformes

Familia: Cichlidae

Subfamilia: Pseudocrenilabrinae

Sinónimos: Labidochromis tanganicae

Nombre común: Labidochromis, Labidochromis orange

Tamaño: Macho 10 cm, Hembra 8 cm

Procedencia: África oriental: endémico del lago Malawi entre Charo y la isla Mbowe (variedad amarilla) y Nkata Bay (variedad clara)

Dimorfismo sexual: Macho más grande y con la frente más redondeada.

Forma de vida: Viven en colonias, entre las superficies rocosas cubiertas de vegetación del lago. Viven en busca casi constante de alimento. Para tomarlo disponen de mandíbulas y labios en forma de pinza para poder \"picar\" mejor la vegetación y las rocas llenas de algas en busca de animalillos y alimento en general. Comparando esta especialidad de las especies Labidochromis con otras como por ejemplo, las especies Labeotropheus, que, en vez de "picar" el manto de las algas, lo que hacen es rasparlo, es decir, "pellizcan" con movimientos regresivos laterales de la cabeza, mechones de algas de la almohada de vegetación. Los nativos conocen tanto a ésta, como a las otras especies con el nombre de M\'Buna Kumwa, que significa "golpea-rocas". Son tímidos y pacíficos, pero los machos adultos no se toleran.

Mantenimiento: En acuarios desde 80 cm de longitud, para ellos solos o en compañía de otros peces pacíficos y no demasiados territoriales. El pH debe estar entre 7,3 y 8 y la dureza total del agua entre 6º y 30º alemanes. Temperatura entre 23 y 28 ºC. La decoración a base de rocas (que en este caso pueden ser calcáreas) de modo que forman cuevas y escondrijos. Debe existir más refugios que peces, ya que los individuos dominantes ocupan una amplia zona de influencia. No hay que renunciar a las plantas en este tipo de acuarios. Crinum thaianum y Vallisnerias son las más adecuadas. Además, Labidochromis caeruleus es de los M\'Bunas que no suelan dañar a las plantas.

Alimentación: El aporte vegetal en la alimentación de estos peces es primordial para su correcto desarrollo. Sin embargo, en su medio natural no desechan el alimento de origen animal, que encuentran en el sustrato (crustáceos, larvas, etc.) En el acuario, estos peces se convierten rápidamente en carnívoros, si se les acostumbra a este tipo de alimento. No obstante, una falta de alimento vegetal puede llegar a ocasionarles trastornos fisiológicos. De los alimentos en escamas puede alternar las dietas para peces tropicales, para peces carnívoros y para peces herbívoros.

Reproducción: En pareja o un macho por cada dos o tres hembras. Generalmente el macho toma la iniciativa. Cuando una hembra está dispuesta la sigue a su territorio. La hembra pone sobre una piedra y recoge los huevos enseguida en su boca; después se retira a un lugar seguro del acuario para empezar la incubación bucal que dura unos 18 días (con temperatura de 24-26 ºC) Es bastante frecuente que las hembras se traguen los huevos que están incubando. El motivo hay que buscarlo en la inmadurez de ellas o en el grado de inseguridad que puedan sentir en el acuario. A veces algunas hembras aceptan el alimento durante la incubación, pero otras, no comen durante todo este tiempo. Los alevines abandonan la boca de la madre cuando alcanzan unos 8 mm; en este momento son totalmente autónomos y buscan instintivamente escondites. Los adultos no devoran ni persiguen a las crías. Primera alimentación de los alevines: nauplios de artemia y zooplancton fino. También comida en escamas desmigada o en polvo para alevines y para el crecimiento.

Autor de la Ficha: Pablo Siebers - Asociación Española de Acuariófilos: Ciclidos africanos

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